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Esta es la guía del checklist que ves en /primeros-pasos si Asistian detectó que tu negocio es un salón, un spa, una barbería, un estudio de uñas o cualquier servicio de bienestar con cita previa. El orden de abajo es el de tus tarjetas. La lógica del flujo: primero la agenda, después el canal. Recibir mensajes sin tener cargados servicios, duraciones y estilistas solo mueve el problema de la recepción al chat.
Si tienes un gimnasio o un estudio de clases y tu checklist no coincide con este, sigue la guía de negocio general: el flujo es el mismo salvo por un paso.

1. Pruébalo desde tu celular

Escanea el QR de la tarjeta y escríbele a tu asistente por WhatsApp como te escribiría una clienta: “¿cuánto sale un balayage?”, “¿tienen lugar el sábado?”. Ver la respuesta antes de configurar nada te dice exactamente qué corregir después.

2. Revisa tus servicios y precios

Asistian precargó tu lista de servicios a partir de lo que describiste al registrarte. Revísala: son los precios que tu asistente va a cotizar. Lo que más se equivoca en este giro:
  • La duración. Un tinte no dura lo mismo que un corte, y si ambos dicen 45 minutos vas a tener a dos clientas encimadas el sábado.
  • Los servicios que varían de precio según largo de cabello, diseño o producto. Dilo en la descripción — “desde $X, varía según largo” — en vez de dejar un precio fijo que después hay que desdecir.
  • Paquetes y combos cargados como su propio servicio, no como una nota suelta.
Cuando la lista esté bien, usa Todo correcto.

3. Reglas de tu agenda

La tarjeta se marca como hecha cuando guardas las reglas. Nacen con valores por defecto, y no hay forma de distinguir “ya las revisé” de “quedaron como nacieron” sin que tú lo confirmes.

4. Estilistas agendables

Cada persona que agregas se vuelve un recurso con su propia disponibilidad. Es lo que permite que tu asistente responda “con Ana hay a las 4, con Sofía hasta el jueves” en lugar de un “déjame preguntar”.
Si alguien de tu equipo solo hace ciertos servicios, dilo en las instrucciones del asistente. La disponibilidad dice cuándo está esa persona; qué hace y qué no, lo lee de sus instrucciones.

5. Conecta tu canal

Vincula tu WhatsApp Business o tu Instagram — en este giro Instagram suele traer tanto volumen como WhatsApp. La tarjeta se pone en verde sola cuando el canal queda activo.

6. Recordatorios automáticos

Activa el recordatorio de cita. Es la automatización que más se paga sola: un hueco de dos horas un sábado no se vuelve a llenar.

7. Portal de citas

Enciende tu página pública de reservas y pon el enlace en la biografía de Instagram. Muchas clientas prefieren apartar sin escribirle a nadie, sobre todo fuera de horario. Si vendes producto — shampoo, tratamientos, kits — aquí confirmas que quedó cargado. Informativo y omitible.

9. Sucursales

Aparece solo si dijiste que tienes más de un local. La primera que captures queda como predeterminada; ligar cada número de WhatsApp a su sucursal se hace después en Configuración → Canales.

10. Activa tu asistente

Cierra el flujo. Conectar el canal no enciende la IA: hasta activarlo, los mensajes llegan a tu bandeja y esperan a una persona.

Qué hace tu asistente con una clienta

Consulta la disponibilidad real de cada estilista y cierra la reservación en el chat. Ver Agendar citas con la IA.
Responde precios y duraciones desde tu lista de servicios — la misma que revisaste en el paso 2. Si la cambias, cambia la respuesta.
Horario, ubicación, estacionamiento, si aceptan tarjeta, cuánto dura un servicio. Ver Responder preguntas frecuentes con la IA.
Con la herramienta de estado de reservación activada, la clienta cancela por chat y el asistente le ofrece otro horario en el mismo mensaje, en vez de perder la cita.