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La mayor parte de los mensajes que recibe un negocio son cinco o seis preguntas repetidas: horario, ubicación, precio, si hay estacionamiento, si aceptan tarjeta. Contestarlas es la primera cosa que conviene quitarle a una persona — y la que menos riesgo tiene.

Dónde vive el conocimiento de tu asistente

Todo se carga en el paso Información de tu asistente (Asistentes IA → abre tu asistente → Información), en dos formatos que sirven para cosas distintas:
Regla simple: si la respuesta cabe en dos renglones y siempre es la misma, es una pregunta frecuente. Si es un texto largo del que se extraen distintas respuestas según lo que pregunten, es un documento.Los precios de lo que vendes no van en ninguno de los dos: van en tu catálogo (Configuración → Ventas), que es de donde el asistente cotiza.

Empieza con las que Asistian genera por ti

No arranques de cero. En el paso Información puedes generar preguntas frecuentes con IA: Asistian usa la descripción de tu negocio y el análisis de tu sitio web para proponerte una lista inicial.
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Genera la lista

Pide la generación y revisa lo que salió. Son propuestas, no verdades: están hechas a partir de lo que tu sitio web dice de ti.
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Corrige lo que esté mal

Cambia horarios, precios y condiciones que no coincidan. Borra las que no apliquen a tu negocio.
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Agrega las que solo tú sabes

Las que tu equipo contesta todos los días y no están escritas en ningún lado. Esas son las que más valen.

Cómo se escribe una buena respuesta

El asistente repite lo que le diste. Una respuesta ambigua produce una promesa ambigua, y esa promesa la tiene que sostener después una persona. Menos útil:
Abrimos casi todos los días en horario normal.
Más útil:
Lunes a viernes de 9:00 a 19:00 y sábados de 10:00 a 14:00. Domingos cerrado. El último ingreso es 30 minutos antes del cierre.
Tres reglas que evitan casi todos los problemas:
  • Incluye las condiciones. “Sí aceptamos tarjeta” es distinto de “aceptamos tarjeta a partir de $200, sin American Express”.
  • Pon la vigencia en las promociones. Qué incluye, precio, hasta cuándo y qué restricciones. Las promociones ambiguas son la causa número uno de que un asistente prometa algo que no aplica.
  • Cuando algo termine, bórralo. No escribas “esta promoción ya no aplica” debajo de la promoción: dejas dos versiones contradictorias y el asistente puede citar la vieja.

Pruébalo con las palabras de tus clientes

Un asistente puede tener la respuesta cargada y aun así no encontrarla, porque las palabras que teclea un cliente rara vez son las del autor. Usa el probador del asistente — o el paso Pruébalo desde tu celular de Primeros pasos — y pregunta como pregunta la gente de verdad: “a q hora abren?”, “hay lugar pa estacionar?”, “sale caro?”. Si no contesta bien, agrega esa forma de preguntar como su propia pregunta frecuente.

Cuándo NO debe contestar

Tan importante como lo que sabe es lo que no debe intentar. En el paso Configuración de tu asistente, defínelo explícitamente:
Si no tienes la información, dilo y ofrece pasar la conversación con una persona del equipo. Nunca inventes precios, fechas de entrega ni disponibilidad.
Y para los casos que sí deben llegar a un humano, activa las herramientas de crear ticket y nota interna: el asistente deja el contexto listo para quien lo reciba en vez de que el cliente repita todo.

Mantenerlo al día

Tu asistente no se entera solo de que cambiaste un precio o un horario. Cada vez que algo cambie en tu negocio, actualízalo aquí.

Actualizar la información de tu asistente

Qué se edita dónde — precios, promociones, documentos, instrucciones y horarios — y cómo probar los cambios antes de que hable con tus clientes.

Si contesta mal