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Esta es, para la mayoría de los negocios, la acción que más cambia el día: el cliente escribe “¿tienes lugar el jueves?” y sale de la conversación con una cita apartada, sin que nadie del equipo la haya tomado.

Lo que tiene que estar listo antes

Tu asistente no inventa horarios: lee tu agenda real. Si algo de esto falta, va a contestar en genérico o va a evadir la pregunta.
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Al menos un servicio

Lo que se puede reservar — “Consulta de primera vez”, “Corte y peinado”, “Visita a showroom” — con su duración real. La duración es lo que decide cuántos huecos caben en tu día: si todo dice 30 minutos, tu agenda se satura sola.
2

Al menos un recurso con disponibilidad

La persona o el espacio que atiende — un doctor, una estilista, una mesa, un asesor. Cada recurso tiene su propio horario, y es ese el que el asistente consulta, no el horario general del negocio.
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Las reglas de tu agenda

Anticipación mínima y máxima, ventana de cancelación, si permites reagendar y el tiempo entre citas. Son los límites de lo que tu asistente puede prometer. Se configuran en el paso Reglas de tu agenda de Primeros pasos o en Configuración → Reservaciones.

Activar la herramienta

Que el asistente pueda agendar es un interruptor:
  1. Ve a Asistentes IA y abre tu asistente.
  2. Entra a la pestaña Herramientas.
  3. Activa la herramienta de consultar disponibilidad y agendar cita.
  4. Si también quieres que cancele y reagende, activa Actualizar estado de reservación (change_booking_status).
No enciendas todas las herramientas “por si acaso”. Un asistente con veinte herramientas disponibles elige peor que uno con cuatro. Activa las que correspondan a lo que de verdad hace tu negocio.

Dile cuándo usarla

Activar la herramienta le da la capacidad; las instrucciones le dicen cuándo usarla. Sin instrucciones explícitas, el asistente tiende a informar en vez de cerrar. En el paso Configuración de tu asistente, escribe reglas concretas:
Cuando el cliente pregunte por disponibilidad o exprese que quiere agendar, consulta los horarios libres y ofrécele dos o tres opciones concretas con día y hora. No preguntes “¿qué día te queda bien?” sin haber ofrecido opciones. Antes de confirmar, pedírle su nombre completo.
Ofrecer opciones concretas en vez de preguntar abierto es la diferencia más grande entre una conversación que cierra y una que se queda en “ahí te aviso”.

Cómo se ve del lado del cliente

La reservación aparece en tu módulo de Reservaciones en ese momento, ligada a la conversación y al contacto.

Que no se le olvide al cliente

Una cita agendada y olvidada cuesta igual que una que nunca se agendó. Activa los recordatorios automáticos en el paso correspondiente de Primeros pasos — o en Configuración → Reservaciones. Y si activaste change_booking_status, el cliente puede cancelar por chat: en lugar de perder la cita, el asistente le ofrece otro horario en el mismo mensaje.

Complementos que valen la pena

Portal de reservas

Tu página pública para que el cliente aparte solo, sin escribirle a nadie. Enlace para tu biografía de Instagram o tu ficha de Google.

Google Calendar

Sincroniza las reservaciones con el calendario que tu equipo ya usa, para no revisar dos agendas.

Si no está agendando

Antes de dar por bueno un cambio, pruébalo en el probador del asistente o desde tu celular con el paso Pruébalo desde tu celular. Pregúntale como preguntaría un cliente, no como quien ya sabe la respuesta.